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sábado, 16 de agosto de 2014

LOS MUNDIALES DE BÁSQUET Y EL CINE

Aquí les dejo algunos links de las películas y documentales de las que hablamos hoy en La Claqueta de UCU, en la columna de Básquet y Cine, en Uno contra uno (TyC Sports). Y algún material extra. El tema era "Los mundiales de básquet en el cine". No hay mucho, pero algo encontramos.

ONCE BROTHERS (2010)
Gran documental, relatado por Vlade Divac, sobre cómo Divac y Petrovic, casi hermanos en la vida, se distancian por los problemas internos de la ex Yugoslavia, y terminan enemistados por un incidente que se dio en el Mundial 90 de Argentina, cuando Yugoslavia fue campeón. 

De los mejor de la serie de documentales 30x30 de ESPN. Lo dirige Michael Tolajian, que participó como editor en The Year of Yao (docu sobre la llegada de Yao Ming a la NBA), Bluegrass Kingdom: The Gospel of Kentucky Basketball (otro docu sobre la cuna del básquet de Kentucky, con Pat Riley) y Making the Cut: The Road to Pebble Beach (un docu de golf, con el comediante Ray Romano). 

Para emocionarse.

Película completa.
Once Brothers (2010)


TIEMPO MUERTO (2010)
Otra joyita. Basada en la investigación del sociólogo y entrenador de básquet Emilio Gutiérrez, que cuenta la historia del equipo argentino campeón del primer mundial de la historia, suspendido por la Revolución Libertadora por sus vínculos con Perón. También se cuenta la historia de un grupo de jugadores que se sigue juntando casi periódicamente, en el Club Palermo, desde hace 60 años, y de su reivindicación, en la última década. Y es imperdible la historia de amor de Ricardo González y Rubí, su esposa. 

Directores: Baltazar e Iván Tokman. 
Participan Jorge Canavesi, Oscar Furlong, Omar Monza, Ricardo González, Rubén Menini, Ignacio Poleti, Juan Carlos Uder.
Productor: Maxi Dubois.
Edición: Miguel Pérez (La república perdida, I y II, Tango Feroz, Ay, Juancito, Casas de Fuego, Hundan al Belgrano, Rosa de lejos, Señora de nadie).

Película completa. 
Tiempo muerto (2012)


WE WERE THE WORLD CHAMPIONS (2013)

Documental dedicado al fenómeno del básquet en Yugoslavia, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la primera medalla de oro en el Mundial de Liubliana 1970.

Se basa en la historia de cuatro héroes del básquet yugoslavo: Nebojsa Popovic (jugó el mundial 50), Bora Stankovic (secretario general de FIBA 1976-2002), Radomir Saper and Aleksandar Nikolic (padre del básquet yugoslavo, campeón del 70, entre otro miles de logros).

Yugoslavia fue 5 veces campeón mundial, 3 veces segundo, 2 veces tercero. Desde Brasil 63 no bajó del podio (salvo en Toronto 1994, torneo en el que no participó por estar su federación sancionada, igual que en el de fútbol) hasta su última participación, Indianápolis 2002, donde fue campeón en la recordada final contra Argentina en tiempo suplementario. Fue 8 veces campeón europeo y oro olímpico en Moscú 1980, plata en México 68, Montreal 76, Seúl 88 y Atlanta 96; y bronce en Los Angeles 84.

Director: Ivica Vidanovic

Produce: Intermedia Networks (la misma productora que hizo dos películas de ficción sobre la participación de Yugoslavia en el Mundial de Fútbol 1930 (Motevideo, por Dios! -2010- y Nos vemos en Montevideo -2014-). 

Trailer de la película
We were the world champions (2013)

EN CUERPO Y ALMA (1951)

No es de un mundial en sí, pero sí es producto de la consagración de Argentina en el Mundial del 50. Protagonizada por Armando Bo, junto a los basqutebolistas Oscar Furlong, Omar Monza y Enrique y Roberto Viau.

Armando Bo muestra en esta película sus dotes de buen jugador de básquet (jugó en San Lorenzo en la década del 40) y su predisposición para el deporte, ya que en su filmografía figuran varias películas de fútbol (Pelota de trapo, Pelota de cuero -que también dirigió-, El hijo de crack y Sacachispas), una de boxeo (Su última pelea) y una de automovilismo (Fangio el demonio de las pistas)

Director: Leopoldo Torres Ríos.

BONUS TRACK
Diego Brunetti, colaborador incansable, alma de este blog, aporta dos incunables, que se pueden bajar. 
Un documental de presentación del Dream Team II, el que fue al Mundial de Toronto en 1994. 

https://mega.co.nz/#!o1QiTTwZ!Y6O_u5_Zmt2LCA4SN9IeXc15OHnEoTyzcHfBHv7IMrc

Y la serie Chócala!, que cuenta la historia de los ciclos olímpicos del básquet español. Calidad mas o menos, pero es un documento, che. 

http://www.allsports-tv.com/t5569-chocala-1992-serie-documental-completa


martes, 4 de marzo de 2014

Y UN DÍA "LA CLAQUETA..." LLEGÓ A LA TELE

Sucedió el 22 de febrero de 2014. Ese día, en el programa Uno contra uno, que conduce Fabián Pérez por TyC Sports, se estrenó la sección "La claqueta de UCU", un segmento de cine y básquet. 

En el primer envío hablamos de Los fierecillos se divierten, con Alberto Olmedo y Jorge Porcel, algunos protagonistas contaron entretelones de la convocatoria y el entrenador de Obras, Silvio Santander, se llevó todos los aplausos al analizar seriamente el partido entre Los Ases, de Olmedo y Porcel, y los Globber Galoper, del Guri Perazzo. 

Es el comienzo. Volvemos este sábado con "El lado oculto de Julio Lamas, el DT de la selección de básquet". Los espero.

Aquí, el segmento inaugural, con Fabián Pérez y el inigualable Bebe Sanzo.


lunes, 3 de febrero de 2014

¿A QUÉ JUGABA PHILIP SEYMOUR HOFFMAN?

Phillip Seymour Hoffman tenía 46 años. Parecía bastante más, y su físico no daba deportista. En Capote, el protagónico que lo llevó a Oscar en 2006, no interpretó precisamente a un hincha de Racing o la vida del dos de Defensa y Justicia. Sin embargo, este fenomenal actor que acaba de descender a la B Nacional de la vida misma, coqueteó un poco con los deportes en su enorme carrera profesional. De hecho, PSH fue guardavida en un spa (trabajo del que resultó despedido) y siempre adujo que una lesión le impidió desarrollar una carrera deportiva en la secundaria, aunque era hincha de los New York Jets, equipo de la NFL que juega de local en el MetLife Stadium, donde ayer se disputó el Super Bowl.

Pero vamos a la gran pantalla. Hoffman debutó en cine en 1991 con un papel secundario en una película con nombre y connotación deportiva, que no fue estrenada en la Argentina: Triple bogey on a par five hole (algo así como Triple bogey en un hoyo de par cinco). Se trata de la historia de un guionista que se pone a investigar sobre tres chicos de clase media cuyos padres, una pareja que estafaba golfistas, fueron asesinados.

Afiche de Triple bogey on a par 5 hole, debut cinematográfico de Philip Seymour Hoffman (1991).

Después, podemos elaborar una lista que contiene filmes como El gran Lebowski (1998), una en la que interpreta a Brandt, asistente del mismísimo Lebowski, en la que el bowling es tema central. O también Los juegos del hambre: En llamas (2013), una de unos cuasi Juegos Olímpicos post apocalípticos, en la que se pone en la piel de Plutarch Heavensbee, un jefe rebelde.

Otra conexión con el deporte en la carrera de PSH se da en Owning Mahowny (2003). Aquí tiene el papel principal: un altísimo ejecutivo del mayor banco canadiense, fanático de los deportes, adicto a su trabajo, aparentemente inofensivo, pero que termina realizando la mayor estafa bancaria en la historia de Canadá, para poder pagar sus deudas de juego. Una historia real.

En Moneyball (2011) ya el vínculo con el deporte es más estrecho: es el entrenador de los Oakland Athletics, un equipo que no la está pasando bien en la  liga profesional de béisbol de Estados Unidos, y al que quiere renovar su manager general, Billy Beane (Brad Pitt), con una forma de reclutamiento de jugadores solo basada en ciertas estadísticas. Se pelea con Pitt, pero al final, la fórmula de Brad da resultados y Philip se tiene que comer los mocos. También basada en un hecho real.

Philip Seymour Hoffman en Moneyball. 

Pero su máxima actuación y única con contacto real con el balón se produjo en Mi novia Poly (2004). En esta comedia, Philip Seymour Hoffman protagoniza una de las mejores escenas deportivas en películas no deportivas en la historia del cine. Lyle es un actor al que solo se lo recuerda por un papel en una película de hace muchos años y le está pagando a dos tipos para que hagan de cuenta de que están grabando imágenes de su vida par aun reality. El es el mejor amigo de Reuben (Ben Stiler), que está tratando de rehacer su vida con Poly (Jennifer Aniston), luego de que su esposa lo engañara en plena luna de miel.

Las charlas entre los amigos se dan en un playground de básquet y, entre confesión y confesión, PSH se relata sus propias jugadas y sus tiros como si fuera un relator de ESPN en un juego de NBA, aunque no le pega ni al parquet. Expresiones como “Let it rain” al tirar a cualquier lado o “White Chocolate” (por el ex base de Miami Heat Jason Wiliams), mientras intenta una penetración con pase sin mirar que se va a cualquier lado.

Aquí la escena, en homenaje al mejor-peor jugador-relator de básquet en la historia del cine.



miércoles, 17 de julio de 2013

HOOSIERS, O LA ESCUELA CHIQUITA QUE BAJÓ A LOS GIGANTES

Por Diego Brunetti

Cuando pienso en la relación Deporte+Cine, lo primero que se me viene a la cabeza es Hoosiers (Ganadores o Más que ídolos según variaciones del título en español), esa película en la que Gene Hackman personifica al entrenador Norman Dale que conduce a una pequeña escuela secundaria al título estatal de básquetbol en Indiana (sí, disculpen, les conté el final pero esto ya es un clásico de La Claqueta, ¿o no?)

La historia, así contada, suena a la exagerada épica típica del cine, o hasta de las clásicas telenovelas de la tarde donde la chica pobre conquista al joven ricachón y uno descree diciendo: “Sí, claro, nadie se había dado cuenta de que Natalia Oreiro estaba buena hasta que le sacaron la gorrita y el jardinero”.

Norman Dale (Gene Hackman) al frente de su equipo en Hoosiers.

El tema con Hoosiers es que la historia está inspirada en un caso real. Y digo “inspirada” porque Angelo Pizzo, que fue el guionista (y también fue el encargado de escribir Rudy, otra gran película con el fútbol americano como protagonista, que seguramente tendrá su lugar en este blog), se encarga de aclarar constantemente que no es un intento de recreación de la temporada de 1954 donde la pequeña “prepa” Milan High School se quedó con el título estatal, sino que eso fue sólo su inspiración.

En esa época, el básquet secundario de Indiana (considerado como el estado más basquetbolero de los Estados Unidos. Para tener una idea, se recomienda leer la biografía de Larry Bird, “Larry Bird Drive”, que tiene un capítulo dedicado al tema) no estaba dividido en categorías de acuerdo a la cantidad de alumnos como ahora, por lo que la gesta heroica del pequeño instituto rural ante las escuelas multitudinarias de las grandes ciudades era posible.

Títulos iniciales y tema original de la película Hoosiers.

Hoosiers, además de ser considerado por muchos entre los mejores films deportivos de todos los tiempos (para algunos EL NÚMERO 1), llegó a la red carpet en la entrega de los Oscar de 1986.  Dennis Hopper, quien personifica a Shooter (el borracho del pueblo, ex-jugador, padre de uno de los integrantes del plantel y asistente por momentos del coach principal), fue ternado como mejor actor de reparto; y Jerry Goldsmith (autor de las bandas sonoras de Planeta de los Simios, Alien, La Misión, Rambo y Viaje a las Estrellas, entre otras) fue candidateado por la excelente música.

La película tiene muchos puntos atractivos para el espectador deportivo (además de una infaltable historia de amor entre el protagonista y una maestra que mucho no nos importa). Uno de esos puntos a favor es la muy buena recreación de lo que tiene que ver con el juego (escenas de partidos, gimnasios, etc.) y otro es la representación de la forma en la que se vive el juego en los pequeños pueblos de Indiana. Sin dudas en este segundo punto, es inolvidable la escena en la peluquería, donde varios vecinos ilustres y no tanto, cuestionan situaciones tácticas al nuevo entrenador.


La trama recorre el camino de los Hickory Huskers, el equipo de una secundaria con 161 alumnos y un plantel reducido que viene de algunas malas temporadas y que incorpora a un nuevo entrenador con un misterioso pasado. Para el papel del coach Dale (quien hoy por hoy tiene su propia cuenta de twitter @Norman_Dale), el primer elegido no había sido Hackman, sino Jack Nicholson, quien no pudo hacerla por problemas de agenda (seguramente los días de filmación le coincidían con algún partido de los Lakers).  La llegada de este nuevo entrenador modifica algunas cosas en el equipo, impone una disciplina nunca antes vista, es súper estricto en las prácticas en el pequeño gimnasio de la “prepa” (que hoy tiene su propio sitio web The Hooisergym http://www.thehoosiergym.com/ ), dedica mucho a la parte defensiva e intenta imponer un sistema de juego de mucha paciencia, que incluye al menos 4 pases para buscar la mejor opción (los New York Knicks tendrían en carpeta a Norman Dale para la próxima temporada). Todo eso genera polémicas en el pueblo y no tan buenos resultados, pero cuando están por echarlo a patadas, aparece Jimmy Cheetwood (la estrella del pueblo que había decidido no jugar más el año anterior) y condiciona su retorno al equipo a que Hackman siga al frente, momento de quiebre de la película.



La llegada de Jimmy era la pieza faltante para que los Huskers enderecen su rumbo y empiecen a ganar, avanzando etapas hasta llegar a las instancias estatales donde la competencia es cada vez más dura. Lo curioso con Maris Valainis (el actor que personifica a Cheetwood) es que era el único de los que formaban parte del equipo que nunca había jugado al básquet a nivel secundario, a pesar de su exquisita técnica de lanzamiento, que se ve claramente en la siguiente escena (en su versión en italiano):


Nota: Sobre esta escena el actor recuerda: “me propuse no escuchar lo que decía Gene y sólo me concentré en mi lanzamiento, y los tiros empezaron a entrar uno atrás de otro”.

El desenlace es el que todos esperan, y allí es donde se encuentran los más fuertes puntos de contacto con la historia real en la que se inspiró Pizzo. Los Hickory Huskers llegan a la final estatal frente a una escuela potencia en esa época (al igual que le pasó al Milan High School), jugando en una cancha del tamaño que nunca habían visto en su vida (se filmó en el estadio de la Universidad de Butler donde se definió el título del 54). Allí se produce la memorable escena (recreada por muchos entrenadores y que también pasó en la historia original) de medir el aro y la línea de libres para simbolizar que en lo que importa es igual que en su pequeño gimnasio. Es más, los  últimos 18 segundos están recreados de manera muy similar, y el tiro ganador de Jimmy (Bobby Plump en la versión Milan High School 54) está lanzado casi desde el mismo lugar.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=p6_Tk_FyoVE (Nota sobre los campeones del 54 que incluye imágenes de la final)



Tiro final de Jimmy Cheetwood en la película Hoosiers.

Obviamente, después de la victoria todos festejan, todos felicitan al entrenador, todos celebran su forma de trabajo, todos confiaron en él desde el primer momento (suena muy real,.¿no?), la historia de amor termina como siempre pasa en las películas, y Hoosiers se consagra para siempre en la memoria de los fanáticos que la siguen (seguimos) venerando, además de un reconocimiento en el Hall de la Fama del Básquet de Indiana en el año 2012.


Lo que viene, lo que viene: Hoosiers merece otro post... y lo tendrá, con curiosidades de la película, de sus protagonistas y de las similitudes con la historia real.

Fuentes:


jueves, 14 de febrero de 2013

FERRELL Y EL BÁSQUET, SHAQ Y EL CINE


No fue el juego de 15 puntos y 11 rebotes de Luis Scola contra los Lakers, ni tampoco el extrañísimo partido de los 4 puntos de Kobe Bryant en 30 minutos ante los Suns. Al final, la atención del Lakers 91-Phoenix 85 del martes último se la llevaron Will Ferrell y Shaquille O’Neal.

Will Ferrell se lleva "detenido" a Shaquille O'Neal en el Staples Center de LA.

Aun no se sabe bien si fue para promoción, parte de la grabación de alguno de los extraños proyectos de Ferrell o simplemente ganas de hacer ruido, pero el actor se vistió de guardia de seguridad del Staples Center de Los Ángeles, se clavó unos bigotones y con su mejor cara de piedra escudriñó al público, como buen húsar de la ley. Llegado el momento, le llamo la atención a Shaquille O’Neal, que estaba en primera fila viendo a sus ex equipos, lo hizo parar y se lo llevó “arrestado” fuera del estadio. En su delirio, hasta eligió un nombre ficticio, que se ve en su gafete identificatorio: Ted Vagina. Quizá el nombre le haya quedado grabado de su participación en Austin Powers como Mustafá. En esa película aparece una muy apetecible y exuberante malvada de nombre Alotta Fagina (que suena como "mucha vagina" en inglés). Un dato para el orgullo: la actriz que interpreta a Alotta Fagina, Fabiana Udenio, ¡¡¡es Argentina!!!, aunque se fue a vivir a Italia de muy pequeñita. Pero quién nos quita lo bailado.




De todos modos, en estas páginas tenemos que resaltar lo que nos importa. Hay mucho deporte en la carrera del actor Will Ferrell y mucho cine en la del basquetbolista Shquille O’Neal.

FERRELL Y EL BÁSQUET

No es la primera aparición de Will Ferrell en un rectángulo de juego de la NBA. Hace un año, el 8 de febrero de 2012, hizo la presentación olímpica en el partido entre New Orleans Hornets y Chicago Bulls.

Si bien su voz resultó impecable, la data con la que acompañó a cada jugador no fue la tradicional: “En la posición de forward, con el número 5… todavía vive con su madre… Carloooos Boozer”. Y así siguió: “Como forward, número 9… colecciona aves raras y tiene un delfín llamdo Chachi… Luol Deng”. “Como centro, número 30, es de Escorpio y un espantoso bailarín… Yoachim Noah”.

Los locales también cobraron: “Como forward, de México, no habla un pomo de inglés pero igual lo queremos… Gustavo Ayón”, y así hubo para todos.

Hace un año, Ferrell hizo la presentación olímpica en un juego de NBA entre Hornets y Bulls.

Su otro vínculo con el básquet, más actoral aún, se produjo cuando se puso en la piel de Jackie Moon, dueño, entrenador y jugador de un supuesto equipo de una liga profesional en la película Semi Pro, en la que se parodia toda la década de los 70 y además, un hecho histórico real: la fusión entre la ABA y la NBA.

Ferrell protagonizó cuatro comedias deportivas entre 2005 y 2008, una por año: una de fútbol (Kicking and Screaming), una de automovilismo (Talladega nights: the ballad of Ricky Bobby), una de patinaje sobre hielo (Blades of Glory) y una de básquet (la ya mencionada Semi Pro, que merece un post aparte).

Trailer de la muy divertida Semi Pro (2008)


"SHAQ ATTACK" LAS CÁMARAS

El otro protagonista de esta historia, Shaquille O’Neal, es el caso del deportista que quiere se actor y que pocas veces lo logra. Pero hay que reconocerle el intento y su búsqueda.

Shaq debutó en la pantalla grande en 1993 haciendo un cameo en la parodia rapper  CB4, de Chris Rock, y en 1994 y con 22 años, ya se presentó como actor en el papel de Neon, un jugador universitario en la muy buena Blue Chips (con Nick Nolte y Penny Hardaway). Dos años más tarde tuvo su primer protagónico en Kazaam, dirigido por Paul Michael Glaser (Starsky de “Starasky y Hutch”), en una película unánimemente destrozada por la crítica, en la que hace de genio de una lámpara. En el 97 llegó otro bodriazo que lo tuvo como protagonista: Steel. Aquí, el ex jugador de Orlando Magic hace de un superhéroe de acero y, al menos, se autotoma el pelo por cómo tira los libres. En estas dos últimas, además puso el dinero.

Luego llegaría un nuevo cameo en otra comedia, Freddy got fingered, en 2001, mismo año en el que obtuvo otro rol pequeño en la otra película que quiso ser de risa, pero terminó defraudando: The Wash.

Shaquille también participó de Scary Movie 4 y en la muy buena He got game (1998, con Denzel Washington y el NBA Ray Allen), haciendo de si mismo, así como en After de sunset (2004, Pierce Brosnan, Salma Hayek) y en Good Burger (1997), en la que aprovechó su apodo de “comehamburguesas”. Destacada escena, en la que le preguntan, después de un partido cómo se siente y Shaq contesta “hambriento”.

El comehamburguesas en una película de hamburguesas: Good Burger. 

En su derrotero de cameos, también se dio el lujo de compartir cartel con un montón de ex conejitas playboy y el mismísimo Hugh Hefner en The House Bunny (2008).

Hay mucho “himself” en la carrera de Shaquille O’Neal, sobre todo en televisión. Quizás, para otra vez. Como despedida, les dejo la excelente parodia de MadTV, Shaq y los Super Lakers, con la introducción del comediante Aries Spears imitando al pivote. Imperdible.


 Capítulo de Shaq y los Super Lakers, en MadTV.






jueves, 29 de noviembre de 2012

BUGGS BUNNY CONTRA MICKEY, EN SPACE JAM (PARTE 2)


La idea de hacer una película con Michael Jordan y los Looney Tunes surgió luego de una publicidad de Nike, de 1993, en la que MJ y Buggs Bunny se enfrentaban en un partido de básquet a Marvin el marciano (que en el film es el árbitro) y un grupo de alienígenas. En el comercial, obviamente, juegan por las zapatillas.

La publicidad de Nike que inspiró a Space Jam. 

Pero esta no es la única conexión de un aviso publicitario con Space Jam. En un momento, luego de haber sufrido el robo de su habilidad por parte de los Monstars, los cinco jugadores que la están pateando en la NBA, se quejan de algún modo, y Larry Johnson dice: “Mi abuela juega mejor que yo”. Quizás no se haya entendido por estas latitudes, pero sí se entendió en el gran país del norte, donde el ex Hornets y New York Knicks hizo una publicidad en la que interpreta a una abuelita que juega al básquet como los dioses, solo porque tiene zapatillas… Converse. Después de este aviso, a Larry le quedó el apodo: Grandma-ma.

La abuelita de Larry Johnson: in your face.

Space Jam está lleno de guiños ocultos y otros no tanto. Por ejemplo, cuando los Looney Tunes viajan a Montaña Tontolandia, se puede ver el monolito de 2001: Odisea del Espacio flotando en un costado. O el gimnasio de prácticas del Tune Squad, que se llama 'Leon Schlesinger', en homenaje al primer productor de los Looney Tunes. También tenemos a Charles Barkley pidiendo perdón para recuperar su habilidad con la naranja, y entre todas las cosas que dice que no va a volver a hacer, agrega: “Y nunca volveré a salir con Madonna otra vez”. Pillín.

NO SE SALVA NI EL RATÓN MICKEY

El Pato Lucas propone como nombre del equipo de los Looney Tunes “The Ducks (Los Patos; hay una calle con ese nombre en Parque Patricios)”, pero sus compañeros lo desestiman. Y Buggs Bunny, conejo cínico si los hay, lanza un tiro por elevación hacia el congelado trasero de Walt Disney: “Qué clase de organización tipo Mickey Mouse podría ponerle de nombre The Ducks a su equipo?”. Precisamente The Walt Disney Company, que en 1993 había fundado una franquicia para la NHL (la liga profesional yanqui de hockey sobre hielo) llamada The Mighty Ducks, en honor a una película del mismo nombre, pero con chicos, protagonizada por Emilio Estevez (acá se la conoce como Los campeones).

EL DIOS FACTURA, A PLENO

MJ no perdió oportunidad de facturar un extra con Space Jam. Al mejor estilo Adrián Suar en El sodero de mi vida, el astro aprovecha para meter sus marcas, de la manera más descarada y original. Es cuando su representante, Stanley (Wayne Knight) lo va a buscar al mundo de los dibujitos y se lo quiere llevar de nuevo al real: “Vamos, Michael. Tenés que jugar (al béisbol en ese momento). Ponete tus Hanes (calzoncillos), atáte las Nikes, tomáte tus Wheaties (cereales) y tu Gatorade y vamos a clavarnos un Big Mac camino al estadio”. Clink, caja.

INOLVIDABLE SOUND TRACK

No se puede abordar un recordatorio de la película Space Jam sin hablar de su música. Es curioso que los temas más identificables y basquetboleros de la película, como Get ready for this, de 2 Unlimited, y Pump up the jam, de Technotronic, no están incluidos en el album del film. Pero si lo están Space Jam o la muy jordanesca e inspiradora I belive I can fly.

La perlita del soundtrack de Space Jam es Basketball Jones, interpretada por Barry White y el comediante Chris Rock, cuya versión original del año 1973 es a su vez una parodia del dúo humorístico Cheech and Chong a una canción del momento, Love Jones, de la one hit band Brighter Side of Darkness (un grupo soul de tres negros adultos, liderados por un chico de 12 años).

Basketball Jones es una parodia del tema Love Jones. En la película la cantan Barry Withe y Chris Rock.
  
CURIOSIDADES Y DETALLES DE UN ÉXITO

Los efectos especiales están a cargo de un prócer como Ed Jones, que había ganado un Oscar 1989 por Quién engañó a Rogger Rabbit, además de haber participado en Volver al futuro, Star Wars, Los Cazafantasamas, Indiana Jones, Cocoon, Poltergeist II, Terminator 2 y Ghost, entre otras.

En Space Jam se produjeron dos debuts de dos carreras que no brillaron demasiado. Se trata de la primera aparición absoluta de Lola Bunny (la Buggs Bunny femenina), quien volverá a aparecer poco y nada con los Looney Tunes en el futuro. Y también es el primer y ante último film de Manner Washington, el chico que hace de Jeffery Jordan (el hijo mayor de Michael) y que luego tendría una corta participación en otra peli con reminiscencia basquetbolística, un bodriazo protagonizado por Shaquille O’Neal llamado Steel, un hombre de acero. Bien por el pibe que se dio el gusto de trabajar con Air Jordan y Shaq.

Joe Pitka es considerado uno de los mejores directores de comerciales del mundo aunque solo dirigió dos largometrajes en su vida, ambas deportivas: Space Jam (se quedó con la pelota rayada de la película, ni que hubiera hecho un hattrick) y la de su debut, Let it ride, una de caballos de carrera, con Richard Dreyfuss, que hace de un taxista que no puede dejar de apostar (no dejó un gran recuerdo esta peli). Let it ride está basada en una novela de Jay Cronley, un periodista de turf de la cadena ESPN, y tiene guión de Nancy Dowd, la misma de la delirante y violenta Slap Shot (El Castañazo en español), de hockey sobre hielo y con Paul Newman.

Ray Didinger y Glen Macnow no incluyeron a Space Jam entre las 100 mejores films de deportes en su libro “The ultimate book of sports movies”, pero sí aparece en un apartado especial de películas para ver con chicos. Y allí ofrecen un buen resumen: “Pongamos a Roger Rabbit en zapatillas de básquet, sumémosle a su majestad Michael Jordan y tenemos esta película, una buena combinación de animación y actores. Spaces Jam toma a los personajes de Looney Tunes y los convierte en compañeros de equipo de Jordan en un partido contra aliens que quieren esclavizarlos. Así que, Buggs Bunny reemplaza a Tony Kukoc, lo que es bueno para nosotros. Las escenas de básquetbol son muy buenas, con la ventaja y la libertad que le da la animación a todo. Mucho humor de slapstick, que es lo que se espera de la barra de Looney Tunes. Y, otra vez, grandes cameos de tipos como Charles Barkley, Larry Bird, Pat Ewing y Shawn Bradley. ¿Shawn Bradley? ¿Quién lo invitó?”.

Y LO ÚLTIMO: LOS NÚMEROS DE CAMISETA DEL TUNE SQUAD

1- Bugs Bunny
2- Pato Lucas
3- Sniffles
6- Sam Bigotes
8- Porky
9- Silvestre
10- Lola Bunny
13- Coyote
23-Michael Jordan
25- Sabueso del corral
33- Gallo Claudio
53- Elmer Gruñón
Corazón - Pepe Le Pew
? - Beaky Buzzard (cuevo bebé)
Como rompe su camiseta al ponérsela antes del partido, no se sabe qué número usa el Demonio de Tasmania, aunque algunas fuentes aseguran que no lucía un número sino un signo de admiración (!).

Fuentes:
“The ultimate book of sports movies”, de Ray Didinger y Glenn Mcnow. Ed: Running Press (Philadelphya, USA - 2009)
http://www2.warnerbros.com/spacejam/movie/jam.htm (página oficial del film, todavía funciona, muy retro)


lunes, 29 de octubre de 2012

GINÓBILI: 10 AÑOS EN LA NBA Y NINGUNA PELÍCULA... AUN


Hoy se cumplen 10 años del debut de Emanuel Ginóbili en la NBA (también del debut de Andrés Iniesta en el Barsa y 26 años de la obtención de la primera Libertadores de River). El mejor jugador argentino de básquet de la historia jugó su primer partido oficial con los Spurs antes Los Angeles Lakers y terminó con 7 puntos, 1-4 triples, 2-5 dobles, 2 rebotes, 3 asistencias y 4 robos, uno de los cuales hizo calentar un poco a Kobe Bryant.

Debut de Manu en la NBA. Contra Lakers. Casi al final, vean la bronca de Kobe por un robo del bahiense.

Manu fue tres veces campeón de la NBA, pero nunca interpretó papel alguno en películas, ni siquiera haciendo de sí mismo, a diferencia de otras grandes figuras como Shaquille O’Neal (Blue Chips, Scary Movie 4), Kareem Abdul Jabbar (¿Y dónde está el piloto?, Olvidate de París), Julius Erving, (The fish that saved Pittsburg), Michael Jordan (Space Jam), Magic Johnson (Una casa patas arriba), u otras de menor calibre como el canadiense Rick Fox (Eddie, con Goopy Goldberg), Ray Allen (He got game, de Spike Lee) o el rumano de 2.31 metros George Muresan (Mi gigante, con Billy Crystal).

Sí realizó infinidad de comerciales, en los que se nota por qué aún no ha incursionado en la actuación. Grabó una veintena para la cadena de supermercados texana H-E-B (en los que sí se luce bastante su entonces compañero Bruce Bowen) y algunos más para Gatorade, adonde pudo destacarse un poco más, sobre todo porque lo tienen en acciones de juego, que es lo que mejor hace. Una de las más recordadas: cuando enfrenta al Diablo, personificado por Ernesto “Gooffy” Currat, un personaje del básquetbolargentino en si mismo (imperdible de Currat: "Jugamos a 3, saca el que arruga en los mundiales" y se la da a Manu). También hizo de cirujano en uno del hospital Christus San Rosa de San Antonio y trabajó en otras publicidades del Banco Provincia.

Ginóbili participó en el excelente documental de los hermanos Baltazar e Iván Tokman Tiempo Muerto (investigación del sociólogo y entrenador de básquet Emilio Gutiérrez), en el que se cuenta la historia de la suspensión por problemas políticos del mejor equipo argentino de básquet del siglo XX, que fue campeón mundial en 1950.

Por suerte, Manu no perdió el tiempo mientras espera el llamado de Hollywood: tres anillos de la NBA, un oro y un bronce olímpico con la selección argentina, campeón italiano y europeo y MVP en casi todos los torneos que disputó.




Publicidad de H-E-B. Hay más en youtube, con Duncan, Parker y Brent Barry.


Uno contra uno de Manu con el Diablo. "Saca el que arruga en los mundiales", dice el Diablo Currat.

Trailer del docu Tiempo Muerto, de los hermanos Tokman, con investigación de Emilio Gutiérrez. 


Fuentes: 
www.basquetplus.com
www.youtube.com
www.imdb.com
www.analisisdigital.com