Comienza
la película con un plano de una pintura de Jesús sobre una pared de un gimnasio.
Se escucha el sonido clásico del público, golpes de guantes. Hay una pelea. La
cámara baja y asoma una cabeza. Antes que ninguna otra. Antes que la de Stallone incluso.
Es, cuándo no, la de un argentino. Se trata de Pedro Lovell, “el argentino de
Rocky”, en la piel de Spider Rico, el primer rival de El semental italiano.
Es
sabido que siempre hay un argentino en cualquier éxito y en cualquier catástrofe
a nivel mundial. La
película Rocky no
es la excepción. No
es el argentino del Cirque du Soleil ni el argentino en el atentado en Beirut.
Lovell es otra clase de argentino.
También,
si se quiere, es el primer argentino tangencialmente salpicado por un Oscar (en
1976, Rocky ganó 3: mejor película, mejor montaje y mejor director, y tuvo
otras 7 nominaciones). Antes que los de La
historia oficial, El secreto de sus
ojos o los de Gustavo Santaolalla.
SPIDER RICO VS. ROCKY
La
participación de Lovell en Rocky es
corta. Unos pocos segundos donde muestra un estilo de boxeo interesante, con
varias manos plenas en el rostro del futuro Rambo, van al descanso, y al
regreso, y aparentemente sin necesidad porque en nuestras tarjetas está
ganando, le zampa un cabezazo intencional a Balboa, quien enojado, desata una
serie de seis manos letales hasta dejarlo acostado en la lona… donde le sigue
pegando.
FIGURA DE ACCIÓN DE SPIDER RICO
Luego
llega una escena de precaria deportividad: Balboa entra al vestuario fumando, y
se encuentra con Spider Rico, tirado en una camilla, tomando cerveza en lata. Después
se quejan de Julio César Chavez Jr… Y aquí aparece el único parlamento del
argentino de Rocky: “Ey, tuviste
suerte esta noche”, lo chicanea al púgil de la mandíbula torcida, tras lo cual
entra un ñato, le da unos míseros 17 dólares con 20 centavos y le dice que
peleó bien. Rocky, que ganó, se lleva un poco más, pero bastante menos que si
hubiera agarrado el 27 a
los 20 en la matutina: $ 40,55. Y hasta ahí llegó Spider Rico. O Pedro Osvaldo
Lovell.
FAMILIA DE BOXEADORES
Pero
Pedro Lovell no era actor. Era boxeador. De familia de boxeadores. Su papá,
Alberto, un negro fortachón e hijo de un inmigrante oriundo de Barbados que
llegó a Dock Sud, fue medalla de oro entre los pesados en los Juegos Olímpicos
de Los Ángeles 1932. Su tío, Guillermo, consiguió la de plata en Berlín 36,
también entre los pesados (es además el medallista olímpico argentino más
joven, con 18 años y 215 días). Y su hermano mayor, Santiago Alberto, estuvo en
los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, y llegó a cuartos de final (pesado,
obviamente), en un certamen que ganó el luego campeón mundial de la CMB y la AMB Joe Frazier
(según la
International Boxing Research Organization , uno de los 10
mejores pesos pesados de la historia).
ALBERTO LOVELL, MEDALLA DE ORO EN LOS ANGELES 1932
A pesar
de no haber sido olímpico como sus familiares más ilustres, Pedro Lovell se
ganó un lugar en el boxeo profesional, sobre todo en los Estados Unidos, adonde
emigró para probar suerte en el campo rentado, después de haber jugado en la
reserva de Independiente en su juventud.
Debutó
en el Civic Auditorium de San José, Califonia, el 13 de noviembre de 1970 con
una victoria por nocaut en el primer asalto ante el local Ron Howard (quien se
retiró luego de este combate luego de 3 derrotas por KO en 3 combates), tras la
cual hilvanó una serie de 11 peleas ganadas por nocaut (seis en el primer
round) y un empate.
EL REY DEL KO
Las
crónicas en California hablaban de Lovell como “un artista del knock out”. Era
poseedor de una derecha fulminante y lo llamaban alternativamente “KO King”
(Rey del nocaut), “One punch” (Una piña) o “LA Bomber (El bombardero de Los
Ángeles, aunque había nacido en Quilmes). El argentino perdió su invicto ante
Terry Krueger, en agosto de 1973 en un combate polémico, y se tomó revancha
tres meses más tarde con un nocaut en el primer round que no dejó dudas. Luego
vinieron cinco victorias seguidas (tres por KO en el primer asalto) y, en 1976,
la aparición de Rocky en su carrera.
Por partida doble.
Por un
lado, fue elegido para el papel de Spider Rico, con quien Rocky hace su primera
pelea en el film, y en la que termina perdiendo por KO luego de darle un
cabezazo intencional al púgil de Philadelphia.
Por
otro lado, en enero de 1976 se enfrentó a Ken Norton (el segundo boxeador en
vencer a Muhammad Ali, en 1973), que le ganó por KOT en el quinto asalto.
Norton había sido el elegido para el papel de Apollo Creed (el campeón mundial
de los pesados al que enfrenta Rocky en la película), pero Stallone decidió
cambiarlo ya que la diferencia de estatura entre ambos (1.91 metro de Norton
contra 1.75 de Sylvester) lo hacía parecer como un mediano. A Norton lo
reemplazó Carl Weathers, que además de personificar a un muy buen Apollo Creed,
participó en otras películas deportivas como la sátira golfística Happy Gilmore
(con Adam Sandler) o The comebacks (fútbol americano).
AFICHE DE LA PELEA NORTON-LOVELL (1976)
Lovell
se retiró en noviembre de 1977, con un record de 18 victorias (14 KO), 3
derrotas y 2 empates. De sus 23 peleas como profesional, hizo solo una en
Argentina, la anteúltima, el 30 de julio de 1977 ante Juan Antonio Musladino,
al que le ganó por puntos tras 10 asaltos, en Florencio Varela.
Treinta
años después de su debut cinematográfico, Lovell volvió a la saga del mítico
boxeador italo-estadounidense en Rocky
Balboa (la que sería Rocky 6),
cuando el Semental lo encuentra a Spider Rico, ya bastante mayor y en malas
condiciones, y le da trabajo en su restorán. Cualquier similitud con la
historia de Prada y Gatica es pura coincidencia.
Fuentes
"Coronados de gloria", de Víctor Andrés Pochat. Ed. Corregidor.
http://espndeportes.espn.go.com Nota: "La saga de los hermanos Lovell", de Carlos Irusta.
www.boxrec.com
www.imdb.com



